El pollo es una carne económica, fácil y rápida de cocinar. Por ello, suele ser un ingrediente muy socorrido cuando tenemos que comer fuera y optamos por prepararnos un táper.
Sin embargo, no todas las recetas que incluyen esta carne aguantan bien el microondas. Si llevamos a la oficina una pechuga de pollo a la plancha, lo más probable es que quede seco y algo insípido. Este es un problema que una buena salsa puede solucionar. Y esta, hecha a base de mostaza y vino blanco, es una opción original y muy rápida, una forma de darle vida al pollo sin pasar horas frente a los fogones.
Este plato está lleno de proteínas y es una opción saciante que te mantendrá con energía durante el resto de la jornada. Si cocinas este pollo en salsa en casa, puedes complementarlo con patatas al horno, con arroz o con la guarnición que más te guste; cualquiera será un acierto.
Pollo con salsa de mostaza y vino blanco
Ingredientes
1 calabacín
2 cebollas
600 gramos de pollo
150 ml de vino blanco
2 cucharadas soperas de aceite de oliva
2 cucharadas soperas de mostaza
100 ml de nata líquida
Sal
Pimienta
Elaboración
Troceamos el calabacín y la cebolla en tiras lo más finas posible.
Ponemos a calentar el aceite de oliva en una sartén. Cortamos el pollo en trozos, lo condimentamos con sal y pimienta y lo añadimos al fuego. Doramos durante un par de minutos, dándoles vueltas para que se cocinen por todos lados.
Añadimos el calabacín y la cebolla cortadas, corregimos el punto de sal y salteamos durante aproximadamente un minuto.
Subimos el fuego hasta una temperatura media/alta y añadimos el vino blanco. Lo dejamos reducir durante un par de minutos.
Bajamos el fuego y agregamos la mostaza y la nata líquida. Lo mezclamos todo muy bien y lo dejamos cocinar durante unos 10 minutos aproximadamente.
Probamos la salsa y rectificamos el punto de sal y pimienta.
Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las mejores novedades para disfrutar al máximo del placer de comer.